Qué significa el valor
La ALT (alanina aminotransferasa, también llamada GPT) pasa a la sangre cuando se dañan las células del hígado. La GGT (gamma-glutamil transferasa) se relaciona sobre todo con las vías biliares y con la sobrecarga del hígado, por ejemplo por el alcohol. Algunos laboratorios expresan los resultados en µkat/L (1 µkat/L equivale aproximadamente a 60 U/L), y los límites superiores varían según el método y el sexo. Algunos expertos proponen para la ALT límites más bajos que los habituales, porque en los grupos de referencia se incluyen también personas con hígado graso no diagnosticado. Por eso, un valor dentro de la normalidad no siempre es óptimo: lo importante es la evolución y el contexto.
Posibles causas
- Hígado graso asociado a disfunción metabólica (MASLD) – la causa más frecuente; relacionada con la grasa abdominal, la resistencia a la insulina y los triglicéridos altos.
- Alcohol – eleva sobre todo la GGT, incluso con un consumo social habitual.
- Medicamentos y suplementos – incluidos algunos extractos de plantas a dosis altas, como el extracto de té verde.
- Entrenamiento intenso antes del análisis – la ALT también se libera desde el músculo.
- Hepatitis víricas – la hepatitis B o C puede pasar mucho tiempo inadvertida.
- Vías biliares y causas menos frecuentes – cálculos biliares, trastornos de tiroides, celiaquía o sobrecarga de hierro.
Qué puede hacer
- Repita el análisis – en 2–4 semanas, tras al menos una semana sin alcohol y 2–3 días sin entrenamiento intenso.
- Anote todo lo que toma – medicamentos y suplementos, y muestre la lista a su médico; no deje los medicamentos por su cuenta.
- Reduzca el alcohol – con la GGT elevada, es el primer paso y el más eficaz.
- Pérdida de peso – perder un 7–10 % del peso mejora claramente el hígado graso.
- Actividad y alimentación – ejercicio regular, menos bebidas azucaradas y carbohidratos refinados; el café se asocia a mejores valores hepáticos en estudios observacionales, aunque la evidencia es solo de asociación.
Cuándo acudir al médico
Comente los valores ligeramente elevados con su médico, sobre todo si persisten al repetir el análisis: puede indicarle una ecografía hepática, pruebas de hepatitis y de hierro o un índice de fibrosis (FIB-4). Acuda sin demora si nota color amarillento en la piel o los ojos, orina oscura, heces claras, dolor bajo las costillas del lado derecho, picor intenso, o si los valores superan varias veces el límite superior.