Durante mucho tiempo, el envejecimiento se consideró un destino contra el que no se podía hacer nada. La investigación de las dos últimas décadas lo está cambiando. Los científicos han encontrado varias vías celulares que influyen en la velocidad del envejecimiento y moléculas capaces de actuar sobre ellas. Las más conocidas son la rapamicina, la metformina y las sustancias que reponen el NAD+, sobre todo el NMN. Yo mismo tomo NMN desde hace bastante tiempo y tengo una buena experiencia con los fármacos de la longevidad. Precisamente por eso quiero que sepa qué está respaldado y dónde quedan aún interrogantes.
Cómo leer las cifras: Dato = un hallazgo de la investigación o la biología
con rapamicina en la vejez
tras inhibir mTOR
elevaron el NAD en sangre
Tres vías que gobiernan el envejecimiento
Imagine la célula como una obra en construcción. mTOR es el jefe de obra que grita «¡a construir!» cuando abundan la comida, las proteínas y la insulina. Crecer es bueno, pero si mTOR está encendido todo el tiempo, la célula solo construye y nunca limpia: las piezas dañadas se acumulan. La AMPK es su contrapeso. Se activa cuando escasea la energía, por ejemplo durante el ayuno o el ejercicio, y pone a la célula en modo de ahorro y reparación.
El tercer actor son las sirtuinas, enzimas que participan en la reparación del ADN y en la forma en que la célula afronta el estrés. Para funcionar necesitan la molécula NAD+, que además es imprescindible para las mitocondrias que producen energía. Los niveles de NAD+ cambian con la edad y los investigadores creen que su descenso contribuye al envejecimiento del metabolismo y del cerebro. El ayuno y el ejercicio influyen de forma natural en las tres vías. Los fármacos de la longevidad intentan influir en ellas de manera dirigida.
Rapamicina: el candidato más sólido del laboratorio
La rapamicina inhibe mTOR. En medicina se utiliza tras los trasplantes, en dosis más altas, para suprimir la inmunidad. La investigación del envejecimiento se interesó por ella a partir de 2009, cuando el programa ITP del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de EE. UU. demostró que la rapamicina prolonga la vida de los ratones, incluso cuando la recibían ya en edad avanzada. Medido según la edad a la que había muerto el 90 % de los animales, las hembras vivieron un 14 % y los machos un 9 % más. El resultado se confirmó en tres laboratorios independientes con ratones genéticamente diversos.
En humanos tenemos menos por ahora. En un estudio con voluntarios mayores, un fármaco inhibidor de mTOR (pariente de la rapamicina) mejoró la respuesta a la vacuna contra la gripe en torno a un 20 %. Es una señal de que el sistema inmunitario de las personas que envejecen puede responder favorablemente a la inhibición de mTOR. Los biohackers usan la rapamicina en dosis bajas e intermitentes, no a diario como tras un trasplante. Sin embargo, una pauta así debe establecerse siempre con un médico.
La rapamicina y la metformina son medicamentos con receta. Solo deben usarse bajo la supervisión de un médico que conozca su salud, sus análisis de sangre y sus otros medicamentos. No se los dosifique por su cuenta ni los compre en fuentes no verificadas.
Metformina: un fármaco antiguo con un nuevo papel
La metformina se receta desde hace décadas para la diabetes tipo 2. Activa la AMPK, reduce la producción de glucosa en el hígado y mejora la sensibilidad a la insulina. Las observaciones de que los diabéticos tratados con metformina estaban en algunos aspectos mejor de lo esperado inspiraron el estudio TAME (Targeting Aging with Metformin), dirigido por Nir Barzilai. Su objetivo es comprobar si la metformina retrasa en humanos la aparición de las enfermedades del envejecimiento y, al mismo tiempo, lograr que el envejecimiento se reconozca como objetivo de tratamiento.
Sin embargo, el panorama no es blanco o negro. En el programa ITP, la metformina sola no prolongó de forma notable la vida de los ratones, pero combinada con rapamicina sí. Y para quienes entrenan es importante el estudio MASTERS: personas sanas de más de 65 años que tomaron 1.700 mg de metformina al día durante 14 semanas de entrenamiento de fuerza ganaron menos masa muscular que las que recibieron placebo. Por tanto, la metformina no es un fármaco para todos, y si está desarrollando músculo activamente, su uso y el momento de tomarla deben hablarse a fondo con un médico.
NAD+ y NMN: combustible para el equipo de reparación
El NMN es un precursor directo del NAD+: la célula lo convierte en NAD+ en un solo paso. Los experimentos con animales son bastante consistentes y los primeros estudios en humanos son prometedores. En un estudio aleatorizado publicado en la revista Science, el NMN mejoró en 10 semanas la sensibilidad muscular a la insulina en mujeres posmenopáusicas con prediabetes. En otro estudio con 80 adultos sanos de mediana edad, dosis de 300, 600 y 900 mg diarios elevaron en 60 días el nivel de NAD en sangre, sobre todo con 600 y 900 mg. Los participantes que tomaron NMN mejoraron además su rendimiento en la prueba de marcha de seis minutos y toleraron bien el suplemento.
Yo mismo tomo NMN por la mañana y estoy satisfecho con su efecto. Pero no lo incorporé hasta tener en orden lo básico. Existe también un precursor emparentado, el NR, que funciona de forma similar. Ambos se venden como complementos alimenticios, no como medicamentos, por lo que la calidad del fabricante y la pureza verificada son importantes.
Primero lo básico: sueño, movimiento, entrenamiento de fuerza y una alimentación con suficiente proteína y poco azúcar. Solo después el NMN, por la mañana, de un fabricante verificado con análisis de pureza. Rapamicina o metformina únicamente tras hablar con un médico que conozca sus resultados y le haga seguimiento. Hágase análisis de sangre antes de empezar y repítalos al cabo de unos meses para ver qué cambia realmente.
Qué medir
- Glucosa e insulina en ayunas, HbA1c – muestran cómo evoluciona la sensibilidad a la insulina, sobre todo con NMN y metformina.
- Lípidos – la rapamicina puede afectar a las grasas en sangre, por lo que conviene vigilarlas.
- Hemograma y función renal y hepática – el control básico de seguridad con cualquier medicamento.
- Vitamina B12 – su nivel puede bajar con el uso prolongado de metformina.
- Masa muscular y fuerza – la composición corporal y pruebas sencillas de fuerza le dirán si está protegiendo lo más valioso.
- Cómo se siente – energía, sueño, recuperación y frecuencia de infecciones. Las sensaciones subjetivas no son una prueba, pero sí una señal importante.
- Evidencia sólida La rapamicina prolonga la vida de los ratones incluso administrada en la vejez, de forma repetida en laboratorios independientes; la metformina es un fármaco probado y seguro para la diabetes tipo 2.
- Evidencia moderada El NMN eleva el NAD en sangre y en estudios pequeños mejora la sensibilidad a la insulina y el rendimiento físico; la inhibición de mTOR mejoró la respuesta a la vacuna en personas mayores.
- Evidencia débil Ralentizar el envejecimiento humano con metformina: aún faltan los resultados de TAME y la metformina sola no prolongó de forma notable la vida de los ratones en el ITP.
- Sin evidencia Prolongación de la vida humana con cualquiera de estas sustancias: todavía no existe un estudio así.
Conclusión
Los fármacos de la longevidad son uno de los campos más apasionantes de la medicina moderna. Tengo una buena experiencia con ellos y creo que su momento está llegando. Al mismo tiempo, son un complemento, no la base. La rapamicina y la metformina corresponden al médico; el NMN, a un enfoque sensato y medido. Empiece por lo básico, mida y avance paso a paso.
