La OMS sitúa la migraña entre las 10 causas más frecuentes de incapacidad laboral en el mundo. Afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres (las hormonas son un factor clave). Y, aun así, recibe incomparablemente menos fondos de investigación que las enfermedades cardiovasculares.
Cómo leer las cifras: Dato = un hallazgo de la investigación o la biología · Concepto = un concepto o marcador clave que conviene conocer
Prevalencia de la migraña
Las mujeres padecen migraña aproximadamente dos o tres veces más que los hombres, sobre todo por las fluctuaciones de estrógeno durante el ciclo. Si tiene crisis, lleve un diario de cefaleas con la fase del ciclo, el sueño y las comidas: le ayudará a identificar sus desencadenantes.
Crisis típica
Una crisis de migraña sin tratar puede durar desde unas horas hasta tres días. Si el dolor dura más, es inusualmente intenso o aparece con síntomas nuevos, acuda al médico.
Mediador inflamatorio
El CGRP es un neuropéptido que se libera durante la migraña, dilata los vasos y favorece la llamada inflamación neurogénica. Hoy existen fármacos modernos que lo bloquean: si tiene crisis frecuentes, pregunte a un neurólogo.
Qué ocurre durante una migraña
La migraña empieza en el cerebro, no en la cabeza. Los desencadenantes (estrés, falta de sueño, hormonas, comida, luz) activan el nervio trigémino, que libera neuropéptidos inflamatorios, entre ellos el CGRP. Estos dilatan los vasos sanguíneos que rodean el cerebro y provocan un dolor pulsátil, náuseas e hipersensibilidad a la luz y al sonido.
La migraña no suele desencadenarse durante el estrés, sino en las primeras 6 horas después de él, cuando el cortisol cae de golpe. Por eso la migraña del sábado por la mañana o del primer día de vacaciones es un fenómeno biológicamente previsible.
Magnesio y migraña
La mitad de las personas con migraña tiene niveles de magnesio mediblemente más bajos. Tanto las sociedades neurológicas europeas como las estadounidenses incluyen el magnesio en sus guías de prevención. Dosis: 400–600 mg de glicinato de magnesio antes de dormir, durante al menos 3 meses.
Desencadenantes y protocolo de eliminación
Identificar sistemáticamente los desencadenantes (con una aplicación diaria o en papel) y eliminarlos durante 6 semanas reduce la frecuencia de las crisis en un 30-50 % en la mayoría de las personas con migraña. Los desencadenantes más habituales: deshidratación, sueño alterado, alcohol (sobre todo el vino tinto), alimentos fermentados (tiramina) y fluctuaciones hormonales.
