El router wifi en el salón, el móvil en la mesilla, una nueva antena 5G junto al barrio o una línea de alta tensión al lado del jardín: los campos electromagnéticos (CEM) nos rodean constantemente y a muchas personas les inquietan. En internet encontrará advertencias y también productos que prometen “protegerle”. Sin embargo, una mirada serena a la física y a los grandes estudios muestra que no hay motivo para el pánico y que las precauciones más sensatas son baratas o gratuitas.
Cómo leer las cifras: Dato = un hallazgo de la investigación o la biología
y tronco en teléfonos móviles
los campos RF en el grupo 2B
para campos magnéticos de 50 Hz
Radiación ionizante y no ionizante
La palabra “radiación” nos hace pensar en rayos X o en Chernóbil. Pero el espectro electromagnético es amplio. La radiación ionizante –rayos X, rayos gamma y parte del ultravioleta– tiene energía suficiente para arrancar electrones de los átomos y dañar directamente el ADN. La radiación no ionizante –las ondas de radio de los móviles, el wifi y el 5G, y también los campos de 50 Hz de las líneas eléctricas– no tiene esa energía, ni siquiera a alta potencia.
El principal efecto biológico bien demostrado de los campos de radiofrecuencia (RF) es el calentamiento de los tejidos, como en un microondas. En los campos de baja frecuencia, como los de las líneas eléctricas, es la estimulación de nervios y músculos a intensidades muy altas. La exposición habitual en casa está muy lejos de ambos umbrales.
Cómo funcionan los límites de la ICNIRP
La Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) fija los límites en los que se basan la recomendación del Consejo de la UE y las normativas nacionales. En los campos RF, la magnitud clave es la SAR (tasa de absorción específica): la energía que absorbe cada kilogramo de tejido. El límite de cuerpo entero para la población (0,08 W/kg) es cincuenta veces inferior al nivel asociado en los experimentos a un calentamiento perjudicial. Para los teléfonos se aplica un límite de 2 W/kg en cabeza y tronco, y el fabricante debe indicarlo.
Esto incluye el 5G: las redes de quinta generación usan en gran parte frecuencias similares a las del 4G, y las bandas milimétricas más altas penetran solo una fracción de milímetro en la piel. Se aplican los mismos límites. Un router wifi suele emitir con hasta 100 mW, y a pocos metros la exposición ya está muchas veces por debajo del límite.
Qué significa IARC 2B y qué muestran los grandes estudios
En 2011 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó los campos RF en el grupo 2B, “posiblemente cancerígeno”. Suena alarmante, pero el grupo 2B significa indicios limitados que no pueden descartarse ni confirmarse. En él figuran también, por ejemplo, el extracto de hoja entera de aloe vera o las verduras encurtidas tradicionales. Los campos magnéticos de baja frecuencia están en el grupo 2B desde 2002 por una asociación estadística entre niveles medios prolongados superiores a unos 0,3–0,4 µT y la leucemia infantil. No se ha demostrado una relación causal, y solo una pequeña parte de los hogares alcanza esos niveles.
Desde entonces, grandes estudios de cohortes con cientos de miles de personas no han encontrado un mayor riesgo de tumores cerebrales en los usuarios de móviles. Pese a la enorme difusión del móvil, la frecuencia de tumores cerebrales en la población no ha aumentado como cabría esperar si el riesgo fuera real. Una revisión sistemática encargada por la Organización Mundial de la Salud y publicada en 2024 concluyó que el uso del móvil no se asocia a un mayor riesgo de cáncer cerebral. Los experimentos con animales expuestos de cuerpo entero muy por encima de los límites dieron resultados dispares, que no pueden trasladarse directamente a las personas en condiciones cotidianas.
- Evidencia sólida A alta intensidad, los campos RF calientan los tejidos; los límites de la ICNIRP se fijan con un amplio margen por debajo de ese umbral.
- Evidencia moderada El uso del móvil no aumenta el riesgo de tumores cerebrales: grandes cohortes, tendencias poblacionales y una revisión sistemática de 2024.
- Evidencia débil Asociación entre campos magnéticos medios prolongados por encima de 0,3–0,4 µT y la leucemia infantil: vínculo estadístico sin causa demostrada.
- Sin evidencia Eficacia de pegatinas y colgantes “protectores”; daños a la salud por las redes 5G; que los campos domésticos causen los síntomas de la llamada hipersensibilidad electromagnética.
Los medidores de CEM baratos suelen mostrar escalas de colores sin indicar el rango de frecuencias ni compararlo con el límite. Una lectura alta junto al router normalmente solo significa que está cerca de la fuente. Lo que importa es el valor en las unidades correctas comparado con el límite.
Hipersensibilidad electromagnética
Algunas personas atribuyen dolores de cabeza, cansancio o insomnio al wifi o a los móviles. Sus síntomas son reales y merecen tomarse en serio. Sin embargo, en estudios de provocación a ciegas no lograron distinguir mejor que el azar si una fuente estaba encendida, y los síntomas aparecían sobre todo cuando creían que lo estaba. Por ello, la OMS recomienda buscar la causa de las molestias con un médico y no, en primer lugar, en los campos.
Precauciones baratas que tienen sentido
Si desea reducir su exposición, la herramienta más eficaz es la distancia. La intensidad del campo disminuye rápidamente con ella, así que unas decenas de centímetros ya marcan una gran diferencia. La mayoría de estos pasos también favorecerán su sueño y su concentración.
- No tenga el móvil en la cama ni bajo la almohada. Cárguelo fuera del dormitorio o, al menos, en una mesa a unos metros de la cama.
- Por la noche active el modo avión o “no molestar”: menos radiación, pero sobre todo menos luz y notificaciones que alteran el sueño.
- En llamadas largas use el altavoz o auriculares.
- Con poca cobertura (ascensor, sótano, tren) aplace la llamada si puede: el teléfono emite entonces con más potencia.
- Coloque el router wifi en el pasillo o en el salón, no junto a la cama, y apáguelo por la noche con un temporizador si lo desea.
- Anime a los niños a escribir mensajes en lugar de hablar mucho rato con el móvil pegado a la oreja.
La protección más barata frente a los CEM son unas decenas de centímetros de distancia. No cuesta nada y ayudará más a su sueño que cualquier producto “protector”.
Marketing: pegatinas, colgantes y productos de apantallamiento
Las pegatinas para el móvil y los colgantes o pulseras “armonizadores” no tienen ningún efecto demostrado y físicamente no pueden tenerlo. Si una pegatina bloqueara de verdad la señal, el teléfono aumentaría su potencia para mantener la conexión. Los doseles, pinturas o papeles pintados de apantallamiento sí atenúan los campos, pero pueden empeorar la cobertura dentro de casa, y entonces el móvil emite con más fuerza. Estas medidas solo tienen sentido de forma excepcional y a partir de mediciones profesionales.
Quién debe tener precaución
- Personas con marcapasos o desfibrilador – no lleve el móvil en el bolsillo del pecho sobre el dispositivo y respete la distancia que recomienden el fabricante y su médico.
- Personas con otros implantes – como una bomba de insulina o un implante coclear: siga las instrucciones del dispositivo.
- Personas a quienes la preocupación por los CEM causa malestar – los síntomas son reales; hable con un médico en lugar de buscar la solución en productos caros.
- Padres de niños pequeños – bastan las mismas medidas sencillas: distancia y nada de móvil al dormir.
- Personas que duermen con el móvil junto a la almohada – aquí el problema mayor es el sueño alterado, no la radiación.
Qué mirar al comprar
- En un móvil: el valor SAR de cabeza y tronco indicado (hasta 2 W/kg en la UE); lo encontrará en el manual o en los ajustes.
- En un medidor de CEM: rango de frecuencias indicado, unidades (V/m, µT) y calibración, no solo luces de colores.
- En productos de apantallamiento: medición independiente antes y después, y comprobación de que no empeora la cobertura en casa.
- Un router con temporizador o apagado programado del wifi.
- Señal de alarma: pegatinas y colgantes que “neutralizan la radiación”, “protección frente al 5G” o “armonización de frecuencias”.
Conclusión
Los campos electromagnéticos del hogar son no ionizantes y suelen estar muchas veces por debajo de unos límites que ya incluyen un amplio margen de seguridad. La clasificación IARC 2B expresa incertidumbre, no un riesgo demostrado, y los grandes estudios realizados desde 2011 no han confirmado un aumento del riesgo de cáncer. Si quiere ser prudente, hágalo de forma barata: el móvil fuera de la cama, modo avión por la noche, auriculares en llamadas largas y el router fuera del dormitorio. No gaste dinero en pegatinas ni colgantes.